Hansel y Gretel

Hansel deja migas de pan en el sendero mientras Gretel mira hacia atrás entre los árboles.

¿De qué trata este cuento?

Hansel y Gretel pierden el camino de regreso y descubren una casita de dulces. Cuando una bruja los retiene, se ayudan a escapar y encuentran a su papá. Esta adaptación tiene un desenlace sin violencia explícita.

Para compartir con niños de 4 a 6 años. Lectura en voz alta estimada: 3–4 minutos, sin contar las pausas para conversar. Narración grabada: 2 min 36 s.

Leer el cuento completo

Hansel y Gretel

Hansel y Gretel fueron al bosque con su papá a recoger leña. Mientras él juntaba ramas, los hermanos siguieron a un pajarito. Hansel dejó caer migas de su pan por el sendero.

—Así sabremos volver —le dijo a Gretel. Pero caminaron tanto que dejaron de oír a su papá. Gretel se detuvo y miró hacia atrás.

—Mejor regresemos —dijo, tomando la mano de su hermano.

Buscaron las migas, pero los pájaros se las habían comido. Los hermanos llamaron a su papá. Nadie respondió. Entonces, entre los árboles, descubrieron una casita de pan, con techo de galletas y ventanas de azúcar.

—¡Parece hecha para una merienda! —exclamó Gretel. Tenían hambre y probaron un pedacito. La puerta se abrió despacio. Una anciana los invitó a entrar.

La anciana era una bruja que quería que los niños se quedaran para hacerle dulces todos los días. Encerró a Hansel en una despensa con puerta de rejilla y mandó a Gretel limpiar la cocina.

—Tengo miedo —susurró Gretel.

—Estoy aquí. Pensemos juntos —respondió Hansel. Gretel respiró despacio. Sobre la mesa vio una llave grande y dorada.

La bruja bajó al sótano a buscar harina. Gretel tomó la llave y se acercó a la despensa. Le temblaban un poquito las manos.

—Despacio, yo sostengo la puerta —susurró Hansel. Gretel giró la llave. ¡Clic! La puerta se abrió.

—¡Vamos a casa! —dijo Gretel. Salieron de puntitas y corrieron juntos por el sendero. Cuando la bruja volvió, los hermanos ya estaban lejos.

Al salir del bosque oyeron un arroyo.

—¡Pasa junto a nuestra casa! —recordó Hansel. Gretel reconoció el puentecito de madera. Cerca de allí, su papá los buscaba llamándolos por sus nombres. Los hermanos corrieron hacia él, que se arrodilló y los abrazó con fuerza.

—¡Qué alegría encontrarlos! —dijo su papá. Entraron juntos en casa. Allí compartieron pan calientito y contaron su aventura, bien cerquita unos de otros.

Fin

Para recordar

Cuando nos ayudamos y pensamos con calma, podemos encontrar una solución.

Para conversar después de leer

  • ¿Cómo se ayudaron Hansel y Gretel para abrir la puerta de la despensa?
  • ¿Qué les ayudó a reconocer el camino de regreso a casa?

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